Hagamos que las cosas sucedan


Acá estoy, llevando a cabo una loca idea que surgió un día cualquiera al despertar (o una noche cualquiera mientras dormía, vaya uno a saber!), como resultado de un tiempo de reflexión, boludismo, tristezas, alegrías, sorpresas, ocio y trabajo.

Express-ARTE llegó para abrirme la cabeza, como una nueva experiencia, una oportunidad de comunicación, distracción, reflexión y alpedismos ;)

Porque tengo la cabeza llena de pajaritos...



martes, 17 de mayo de 2011

Jugamos?


Sola a los 30: ¿elección propia o cuestiones de la vida? Son cosas que toda mujer se plantea llegada una etapa de su vida.. En mi caso, me hallo a gusto; estoy soltera y sin “pareja estable” como se le llama comúnmente en los medios, a pesar de que suene mal, muy mal…¿qué pareja es estable? El ser humano es inestable por naturaleza; tenemos períodos de tranquilidad, paz y amor, y otros de estrés, nervios, mal humor y puro aburrimiento…En fin, estoy bien y me he reconciliado con mi soledad, ya no nos odiamos, es más, nos llevamos mejor que nunca…
Estando yo así, contenta, no pensé nunca enredarme en historias “inconvenientes” (o quebraderos de cabeza” como lo llaman las abuelas), pero parece ser que las historias (porque lo mío siempre merecen llamarse HISTORIAS con mayúsculas) me buscan, me persiguen y a la larga, me encuentran…
Voy a compartir con ustedes ésta historia, no para hacerla pública, sino para dejar testimonio de lo que uno hace a estas alturas de la vida, para quitarle importancia al asunto, y de alguna forma, reencontrarme con esa forma fácil de resolver las cuestiones que tenía cuando era más joven (iba a escribir más chica, pero alguien tuvo la desagradable idea de recordarme que ya no soy chica…estás perdonada igual).
Todo comenzó una noche cualquiera, cuando fui a saludar a una amiga por su cumpleaños. No éramos muchos los que estábamos en la fiesta, ya que yo, para hacerle honor a mi fama bien cultivada, llegué cuando ya todos se iban… Igual, la fiesta continuó, por mi o por la del cumpleaños, un tiempo más. En eso estábamos, entre pizza y cerveza, música y discusiones, cuando me llegó el dato que uno de los allí presentes había preguntado por mi. ¡No me interesa! dije sin dudarlo, sin saber siquiera de quien se trataba (no había muchas opciones en realidad, de los 3 hombres allí presentes uno era el novio de mi amiga, otro gay, y el restante debía ser por tanto el favorecido) pero poniendo el freno de manos antes que el coche avanzara hacia ninguna parte.
Un tanto exagerado de mi parte, cierto? Puede ser, pero la verdad que siempre me han gustados los tipos “lindos”, y a mi modo de ver, éste no estaba dentro de mi categorización; o sea que no me interesaba en lo absoluto. Además, me gustan los hombres con personalidad, no los que hacen sombra a mi lado, sino alguien a quién admirar embelezada…mucho pedir????
Así fue todo: me dieron el dato y dije que no, ¡¡¡ni loca, no quiero nada de nada con nadie!!!, pero la vida tiene esas cosas locas, y el “tipo” (no voy a dar nombres, por lo que lo llamaremos tipo) se ofreció a llevarme hasta mi casa al regreso, me llamó al otro día, y terminamos saliendo a tomar algo y al cine…¿por qué? se preguntarán ustedes, y la respuesta es que no se. No se por que le seguí hablando ni por que acepté hacer algo con el, pero la cosa es que salimos, y volví más convencida que nunca de que no me gustaba. Era muy caballero, muy correcto, muy mayor (me acababa de enterar su edad, y no quiero ser grosera, pero me llevé una sorpresa, y no fue de las agradables), muy todo…todo lo que una dice que quiere de un hombre, pero que cuando aparece siempre suele hacerlo en el hombre equivocado.
“Nunca más dije, no salgo más con él”, pero como dice el refrán, el pez por la boca muere, y me vi otra vez en su compañía, ésta vez para compartir una cena informal, sin película de por medio.
Así se sucedieron las salidas, y de a poco el “tipo” me fue pareciendo más simpático. Tal vez fui yo que bajé la guardia, o tal vez fue el que se mostró mas natural, o tal vez ambas cosas se dieron, y pasamos a compartir varias salidas y tiempos comunes con mate y amigos de por medio. Todo esto se fue dando naturalmente, y no había habido beso de por medio, lo que me confundía un poco, y a la vez me tenía enganchada, como esperando el próximo capítulo de la comedia. ¿Caballerosidad o timidez? ¿Falta de gracia o desinterés? todas éstas cosas me cruzaban por la cabeza, ya que él seguía firme al pie del cañón, invitándome a salir y a hacer diversas actividades, cuando yo me hacía la tonta cada vez que se podía dar alguna situación “romántica”. Sin saber aún que hacer, diciendo a quién quisiera escuchar que el susodicho no me gustaba, que era mayor que yo, que no me había besado aún, “algo debe tener”, le seguí el juego, decidida a probar lo que vendría, si era que venía algo...
¿Qué pasa? es que una está mal acostumbrada a que los hombres son amigos, de los que no se tocan ni se miran, o amantes, de los que se abalanzan encima de una a la primera oportunidad.
¿Y dónde quedó el romance? todo el juego de la conquista, el tira y afloje para conseguir el tan preciado premio…te acordás? Y si, creo que me acuerdo…pero es eso lo que está haciendo?
Al fin llegó el tan esperado beso. No fue gran cosa, algo simple y apurado, pero beso al fin, y me gustó. Si amigos y amigas, me pareció mejor de lo que alguna vez llegué a esperar de él.
Me dio un beso, y se fue. Hablamos, o más bien bromeamos al otro día mediante mensaje de texto (¿ventaja o desventaja de los tiempos modernos?), y todo estaba bien. Yo había decidido probar, y el había seguido el juego…
Pero, y aquí queda claro por que todas mis relaciones merecen llamarse HISTORIAS, las cosas no se sucedieron como están pensando…no lo volví a ver. Así es, hablamos, no recuerdo bien sobre qué, y un día de esos, o al otro día para ser más exactos, me escribió algo que no supe como interpretar, pero que en el momento me pareció banal. Apareció una ex pareja. Esa es su especialidad ¿no? Aparecer cuando el ex novio/a conoce a alguien diferente!!! Para que sino sirven las ex parejas? Bueno, la cosa es así: volvió ella, pidiendo perdón y prometiendo cambiar (esto también forma parte de las características de las ex parejas, por algo son ex).
Enterada del hecho, no dije nada, no me correspondía, sino que le di todo mi aval para que aclarara sus sentimientos. Nadie mejor que yo para saber el peso de una relación inconclusa!)
“Tomate tu tiempo” fue mi respuesta, y parece que es lo que está haciendo, ya que no he tenido noticias suyas en unos días…
He aquí lo fundamental de ésta historia: un hombre (él), una chica (yo) a quién no le interesa una relación, y que termina tan sola como empezó, a pesar de haber cambiado de parecer sobre la premisa inicial. Ahora bien…¿táctica o estrategia? ¿juego o casualidad? Me siento engañada, como si estuviera jugando conmigo al ajedrez, pensando todos y cada uno de los movimientos a realizar a fin de hacer jaque mate. Trabajó, trabajó, luchó con el pez, lo dejó cansar para así poder engancharlo, y le ganó. Estoy enganchada, mordí el anzuelo, y ahora el pescador juega conmigo al otro lado de la línea… Pero no, no es así como juego yo. Prefiero pelear a dejarme cansar…así que éste es el plan (mi táctica): esperaré un máximo de 10 días. No voy a llamar, no voy a escribir, no daré señales de vida, y esperaré a ver que sucede…tal vez no suceda nada, lo que me confirmaría que no es un juego, sino que fue solo una distracción para escapar de una situación que aún no estaba clara, con otra persona. Si sucede algo, dejaré testimonio por éste mismo medio. Las horas comienzan a correr, así que te digo (a vos, el que me dejó esperando la continuación de la historia), ponete las pilas! Haceme llegar algún dato que me aclare el panorama, una paloma mensajera, señales de humo, no se, como se te ocurra, pero dá la cara y decime que decidiste hacer con tu ex pareja, así “me pinto los ojos y salgo”, como dice alguien que conozco, a brindar por una nueva HISTORIA.
Tenés 10 días, el tiempo corre...   ;)