Que si volvió? Claro que si!!! y eso que yo no se jugar ni a la bolita, ni siquiera sirvo para jugar al roba montón! Pues si, el tipo volvió; solito como se fue, sin que nadie lo llamara, volvió a llamar, literalmente, a mi puerta… No se si llevó 10 días o más, la verdad que no llevé la cuenta, pero fue cuestión de un suspiro (y conste que acá no me quiero hacer la “gran cosa”, nada más lejano de la realidad). Le llevó poco tiempo darse cuenta de que las ex parejas tienen buenas razones para serlo (ex parejas).
En fin, no se cómo fue la cuestión, y en realidad tampoco me interesó demasiado, ya que allí se hallaba de nuevo, a la puerta de mi casa, invitándome a salir.
¿Tu mujer? pregunté, presintiendo cual sería la respuesta. No estaba en la ciudad, por supuesto. ¿Sabe de esto?_ pregunta tonta si cabe la mención. Claro que no (y eso es lo más divertido), pero si, ya se, me vas a jurar que nunca has hecho algo así, que no sabes que te está pasando, bla bla bla… y yo mientras miro el paisaje y pienso “pobre mina…las veces que me lo habrán hecho a mi” jajaja…no deja de ser gracioso estar por una vez del otro lado. O sea, tenemos a un tipo invitándome a salir, diciendo que ha vuelto con su ex pareja, pero que no deja de pensar que ha sido un error (bla, bla, bla…) e invitándome a “charlar un rato”, a tomar algo si cabe la oportunidad… ¿Uds. que hubiesen hecho? En realidad no interesa que hubiesen hecho, sino lo que hice yo: y lo que hice fue aceptar.
Salimos a tomar algo, el tipo habló banalidades y yo le dejé bien claro que no me interesaba verlo más. ¿Amigos? no me interesa (eres aburrido) ¿Amantes? ni loca!!!
Comimos, bebimos, y me sentí por una vez importante. ¿De verdad me estaba diciendo todas esas cosas lindas que a las mujeres nos gusta oír? ¡Si, así era, me estaba llenando de halagos el hombre equivocado! Se trataba de un tipo que no era de mi agrado total, que me había convencido (no se cómo) de que podía ser divertido, y que encima, había desaparecido tan misteriosamente como había llegado. al otro día de besarme, alegando “que había tenido una conversación con una ex pareja que lo dejó confundido”. Si no le gustó el beso, al menos que me lo diga a la cara. Si sólo era curiosidad, también lo acepto. Pero ¿¿¿que no sabe que pasa???? jajaja… ¿Y que nos pasa a nosotras las mujeres? ¿Por qué aceptamos caer una y otra vez en el mismo juego, de hombres con problemas, que en lugar de una relación, lo que buscan es un psicólogo, y gratis? ¿Paseo yo por la calle con un cartel que dice “Psicóloga aficionada”? Puede ser…pero no soy la única, lo he comprobado.
¿Saben que tenemos que hacer nosotras las mujeres? ¡Salir a disfrutar la vida! Tal y como lo hacen ellos (ojo que no hablo por resentimiento, sino por experiencia). He descubierto que uno es mucho más feliz, cuanto más flota en el aire (en éste caso no es literal). Corremos el riesgo de ser engullidos por un ogro grande, que se disfraza de “destino” y nos hace creer que así es la vida, que hay que acostumbrarse, si estamos mucho tiempo con los pies en la tierra. Pero yo no creo que ésta sea una verdad irrefutable. Soy de la opinión que si estar por fuera “de todo” me hace felíz (y sin duda más saludable), estoy en todo mi derecho. ¿Qué hizo erupción un volcán? ¿Qué pasamos a la final del campeonato? ¿Qué se acaba el mundo? Y bueno, si tiene que ser, será. Yo mientras planeo por ahí, con la cabeza llena de pajaritos (como dice mi mamá) que me alegran el día con su canto…
Para locos ya tengo bastante conmigo misma.
Estuvo muy bueno el vino. Gracias y que estés bien.
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