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Consultas
“¡Amor! ¿Cómo estás hermosa?”
A Lucía se llenaron los ojos de lágrimas. Necesitaba tanto escuchar aquella voz! Hacía un tiempo que Damián se había mudado a otra ciudad, y Lucía se sentía sola y desamparada, sin nadie para charlar y compartir sus cosas. Él era un gran amigo, y a los buenos amigos costaba tenerlos lejos.
Hermosa, como siempre_ mintió. Se sentía desorientada y no sabía muy bien que estaba pasando. ¿Cuándo venís por acá? Necesito hablarte.
_ ¿Pasó algo Lu? Te noto rara.
_ No, nada de que preocuparse corazón. Tonterías mías como siempre. Fui al médico, por un examen de rutina y me encontré con una sorpresa…
_ ¿Estás embarazada? ¿Qué pasó? ¡Decime que pasó!
_ Nada Damián, prefiero hablarlo en persona cuando vengas; y no, no estoy embarazada, no te preocupes. No pudo evitar una carcajada.
Le encantaría poder decirle que si, gritar a los cuatro vientos que estaba esperando un bebé, pero por ahora no era posible. Primero porque no tenía pareja, aunque eso no representaba un impedimento en absoluto, y segundo porque no sabía muy bien que era eso de una enfermedad que le estaba atacando los vasos sanguíneos, según le dijo el médico, y podía llegar a complicarse con algunos órganos.
Había pensado muchas veces en ser madre soltera, sabía que podría, y que sería una gran mamá, tal como lo era la suya propia, pero no le parecía justo que por un simple capricho suyo, el niño tuviera una familia sin ambos padres. Bueno, en realidad, la mayoría de las veces termina siendo así ¿no?, se respondía a menudo. Y así continuaba, sola y sin hijos hasta el momento. Pero con muchos amigos, y Damián era uno de los mejores. Tal vez por su papel de médico, era que le tenía tanta paciencia y la escuchaba cuando muchos otros le hubieran dado la espalda. No sabía aún cuando dejaba de ser su amigo para pasar a ser su médico de cabecera, pero estaba agradecida igual.
Mientras esperaba con ansias el fin de semana, cuando Damián le dijo que vendría, se puso a investigar en la red sobre el diagnóstico que le había dado el médico: “señorita Avezza, usted padece Lupus eritematoso sistémico, lo que comúnmente se conoce como la enfermedad de Lupus. El sistema inmunitario está diseñado para combatir las substancias ajenas o extrañas al cuerpo. En las personas con lupus, el sistema inmunitario se afecta y ataca a las células y tejidos sanos. Esto puede causar daño a varias partes del cuerpo como las articulaciones, la piel, los riñones, el corazón, los pulmones, los vasos sanguíneos y el cerebro entre otros”.
Continuará…
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